La cama y el
Cuando se encontraron sus miradas se fundieron en una sola.
Esta vez no necesitarían sólo de las miradas. Sus sentidos se potenciarían.
Al llegar a la casa, él cerró la puerta mientras ella caminaba hacia el sofá lo suficientemente lento para que él se acercara a tomarla de la cintura.
Mientras levantaba su falda sus manos tocaban las piernas y lentamente levantaba su vestido.
Él pensaba que se veía tan hermosa con ese vestido pero deseaba internamente arrancárselo con los dientes.
Pelarlo como se pela una manzana prohibida.
Ella resplandecía a los ojos de él. Le veía la piel brillante como un diamante.
Quería protegerla, amarla más allá de su piel. Deseaba tocarle hasta el alma.
Hacerla gozar como un demonio en un paraíso de estrellas.
Sus manos se acercaban a sus glúteos. El corazón de ambos empezaba a galopar.
Ella levantó sus brazos, los enredó en su cuello. Acariciaba el pelo, el cuello.
Un beso apasionado, dos lenguas encendidas empezaban a batallar furiosas.
Sus latidos se aceleraban. Ella contra la pared y con la ayuda de él se transformaron en siameses.
Las piernas de ella se ajustaron a su cintura. Un poco de ropa que se convertía en el muro de Berlín.
Deseo de ambos. Chocaban una y otra vez esperando tirar abajo el muro.
El abrazó su espalda. Los omóplatos de ella fueron comprimidos por sus manos.
Caminó con ella colgada de su cuerpo. Hasta que llegaron a la cama.
Ella arrastró las sábanas para convertirlas en alfombra. La cama y el. Sólo eso necesitaba.~* ♥ *

No hay comentarios:
Publicar un comentario